Entradas

Mostrando las entradas de febrero, 2026

Mi mejor amigo.

 Mi pequeño Dios del trueno, el cachorro que me acompaño toda mi infancia. Aquel que me atacaba a besos cada vez que le abrían la puerta de mi cuarto para despertarme.  Es curioso, pues soy de aquellas personas que por la mañana al ser despertadas, el mal humor queda en sus cuerpos a lo largo de muchas horas, pero contigo no era posible enojarme. Sabía que ,aunque lo hacías con todo el amor que me tenias, tus ojos juguetones escondían picardía y complicidad con mi padre quien permitía que entraras. Eso me hacía replantearme mis insultos al despertar llena de babas perrunas y caricias juguetonas. Sigo extrañando nuestros paseos prohibidos por los ríos y campos, explorando mundos que a mi imaginación de niña aventurera, eran como escenarios fantasiosos donde nosotros éramos los protagonistas. No importaba los retos de mis padres al regreso, las horas atado en el jardín como castigo, aunque nunca durara. Solo importaba nuestras horas tirados a la orilla del río o viendo atardecer...