Entradas

Hola de nuevo.

Este año me pasaron cosas realmente desesperantes, quise rendirme muchísimas veces y muchas otras no encontré el camino para seguir haciendo aquello que tengo planeado para mí futuro, me encontré totalmente desnuda ante un mundo desconocido que no entendía. Lloré, grité y me desvivi tratando de entender el por qué de las cosas. Viví situaciónes injustas y fui injusta con otros. Aprendí mucho de este año, lo empecé despechada y con incertidumbre y lo termine conciente de muchas cosas pero sin entender el baile aún, no creo que algún día lo entienda del todo, pero rescato el proceso que hice para estar como estoy, liberada, amando sin miedo a aquellos que no supe amar por mucho tiempo, dejando que mis lágrimas caigan sin vergüenza de parecer débil, dejé que ese nudo en la garganta se hiciera visible para aquellos a mi alrededor y pedí ayuda, gracias a eso entendí que no estoy sola. Conocí gente bellísima que me enseño a no juzgar,  amar y ser yo misma, me libere del peso del aislamie...

Romantica.

 No puedo dejar de pensar en él ni un minuto del día, esa alma cálida  guardada en el fondo se su ser se separa de mi constantemente y cada vez se vuelve mas fría. "Amor" es una palabra muy corta para describir este sentimiento, tibio pero a la vez calcinante, agobiante pero con el potencial suficiente para ser imparable, me aferro a esa idea con fiereza. No la dejo ir, no quiero hacerlo, aunque me destruya en el proceso prefiero amarrarme a este sentimiento de complicidad y esfuerzo.  Prefiero perder los brazos, envueltos a su alrededor con fuerza, que dejarlo caminar solo y no verme a su lado. El egoísmo me consume, se que abrazarlo tan fuerte lo rompe despacio, le sumo a sus mil y un grietas, como una pieza de porcelana a la cual le pasaron los años y deja en toda su belleza pequeñas aperturas que la hacen frágil. Sus latigazos de amor violento, el despertar de mi coraza de defensa, sentirme desconectada, poco entendida , apartada del lado que añoro, que extraño, que a...

Encuentro fortuito.

 Encuentro inesperado, importante remolino de emociones que me llevas a él, no te entiendo. Me encontraste, me aturdiste y me dominaste como si de un animal yo me tratase, cazada por las garras hambrientas de tu amor incomprensible, conocido e increíblemente cercano, pero al mismo tiempo la lógica y la razón calman los latidos de mi corazón  para encontrarte extraño e inédito. Qué hiciste, cómo, por qué? No importa, o si? Oximorones encontrados en cada esquina del nido creado por nuestras mentes, almas y corazones para entrelazarnos y unirnos como uno. Te entiendo pero al mismo tiempo yo misma no lo hago, y al ser mutuo el pensamiento caemos nuevamente en lo desconocido, en el desentendimiento de que lo que siento no es mío... y no, no lo es, no puede serlo, no con tan poco tiempo de encuentro, pero lo siento. Qué hago? no entiendo, no debo hacerlo, pero quiero. Vuelta a la rueda de la vida conflictuosa, incoherente. Cuando creemos saberlo todo nos da un poco mas de aquello qu...

Tuya.

"Ella no es mía, yo tampoco soy suyo, lo nuestro es temporal, somos un préstamo voluntario que quizá dure toda la vida"  Esta frase tan armónica me la encontré bajando por la galería de momentos colectivos que tenemos todos guardada en la cajita de utilidades cuestionables que llevamos con nosotros por habito común, sí, estoy hablando de reels.  Llamó mi atención de inmediato.  Hacia tiempo que buscaba respuesta a la necesidad de poseer a esa persona que amamos, que nos gusta o que deseamos, el pensamiento y necesidad de hacer nuestra a esa persona, con fines hermosamente egoístas.  Me gustó pensar en las cosas conscientemente temporales con el punto y coma de que quizá sean para siempre. Al fin y al cabo entender que cuando amamos a un otro nos presta una parte de si mismo para atesorar y cuidar, también significa entender que cuando llegue el momento tendremos que devolverla con la responsabilidad de dejarla mejor de lo que nos la encontramos. "Lo que con amor vien...

Ahogarse

 Más pensamientos de los que puedo controlar. En un segundo arribaron más olas a la orilla de las que  puedo tolerar para no hundirme. Y si es más grande la carga del pensamiento que el problema en si? La incertidumbre de lo que no conocemos, de lo que no tenemos control, de aquello que viene inevitablemente y nos aterra. De ahí viene la ansiedad, de todo aquello que aún no es tangible pero que podría serlo y entonces tendríamos un problema. De ahí viene el sobre pensar, el bucle en el que nos metemos inconscientemente para hacernos daño o para protegernos de lo que viene.  El miedo no es malo, al contrario nos ayuda a sobrevivir. Pero es cómo sobrellevamos nuestros miedos lo que hace la diferencia. Entender que ellos no son los dueños de nuestra mente, que nosotros llevamos las riendas, que somos capaces de hacer a pesar de que estén ahí, pidiéndonos gritos que no lo hagamos porque salir de donde estamos supone un cambio y el cambio supone incertidumbre. Estamos acostumb...

Actitudes rococó.

Que bello es el arte de encontrarse en el rococó romántico de época, pasear la mirada entre las los distintos elementos que de forma sutil, o a escondidas cuentan un amor prohibido. Desde las miradas de devoción rendida que fueron descubiertas al plasmarlas en un lienzo, hasta los pequeños detalles sublimes que rebelan intenciones ocultas.  La felicidad de un recuerdo. Evocan ese sentimiento de amor ajeno que despierta ternura y envidia... añoranza quizá.  Ese rosa pastel que encontramos en casi todas las escenas además de los tonos sepias que te sumergen en un mar color de rosa, en un ambiente sereno, como estar en un eterno atardecer y una tarde de picnic en el campo comiendo frutos frescos y riendo por horas. El romance del rococó me alegra el corazón y muchas veces me tiñe la vida con un velo para mirarla como un cuadro de museo, con ojos alegres y románticos. Aquel que no se permita por un momento sentir con amor y dulzura las cosas bellas tiene toda mi compasión. Aquel q...

Quietud, movimiento, miedos, valentia.

Calma, cosa frágil y efímera, de naturaleza volátil y dispersa, caprichosa en el momento de permanecer. Se aburre fácil, odia la monotonía de la quietud, ¿Qué haríamos de no ser por su capricho? estaríamos quietos, sinónimo de "extinción", de "muerte".  Sin mover un pie o un pensamiento de la paz y la permanencia, nos volveríamos seres divinos, atemporales, inamovibles, expertos en el juego de la vida sin poder probarla.  Observar con templanza. Estado difícil, llevado a la aceptación y responsabilidad, estado que nos lleva a ser espectadores de lo decidido, a interpretar con delicadeza las señales, aprender a tomar el panorama completo.  Sentir, callada y confusa, sin querer retroceder pero tampoco avanzar, quieta, agonizante.  Sentir despacio y con miendo a romperse... a lastimar.  Dolor, alegría, lados concomitantes aunque atados el uno al otro. Puntos grises, lejanos, fuera de mi alcance. Sentir con restricciones, sin dejar fluir la experiencia por miedo, no...