Encuentro fortuito.
Encuentro inesperado, importante remolino de emociones que me llevas a él, no te entiendo. Me encontraste, me aturdiste y me dominaste como si de un animal yo me tratase, cazada por las garras hambrientas de tu amor incomprensible, conocido e increíblemente cercano, pero al mismo tiempo la lógica y la razón calman los latidos de mi corazón para encontrarte extraño e inédito. Qué hiciste, cómo, por qué? No importa, o si? Oximorones encontrados en cada esquina del nido creado por nuestras mentes, almas y corazones para entrelazarnos y unirnos como uno. Te entiendo pero al mismo tiempo yo misma no lo hago, y al ser mutuo el pensamiento caemos nuevamente en lo desconocido, en el desentendimiento de que lo que siento no es mío... y no, no lo es, no puede serlo, no con tan poco tiempo de encuentro, pero lo siento. Qué hago? no entiendo, no debo hacerlo, pero quiero. Vuelta a la rueda de la vida conflictuosa, incoherente. Cuando creemos saberlo todo nos da un poco mas de aquello qu...